El ofertón del conductor

Si hace dos entradas hablábamos de la oferta de la hamburguesa, hoy nos llega la gran oferta del conductor. Apunten: 4×50=200. Toma ya.

 


Yo, mono. [Libro]

 

Pablo Herreros Ubalde no deja indiferente ante la lectura de «Yo, mono», el lector se ve obligado en múltiples ocasiones a detener su actividad y quedar con la boca abierta. Como un bobalicón. Y es que se trata de un libro ameno y con un enfoque interesante: el estudio de paralelismos entre el humano y resto de primates. Nos cuenta el autor en la introducción que el nombre del libro se toma prestado de su propio blog. Yo, mono es un blog alojado en El Mundo cuyo nombre se debe a Fernando Baeta. Por otra parte, en el sitio yomono.es puedes ver algunos textos relacionados con el libro, además de interesantes y divertidos vídeos.

 

Los malos líderes se imponen a la fuerza y son malos con el grupo.

 

El primer capítulo no puede empezar con una mejor frase, «Los primates juegan a los mismos juegos de poder que los humanos». No somos los únicos animales políticos, los chimpancés y bonobos realizan las mismas maniobras políticas propias de una vida en grupo. A lo largo de todo el libro Pablo Herreros habla experimentos para mostrar hipótesis de todo tipo. En el segundo capítulo, «Primates en el parlamento», habla del instinto cooperador de los bonobos pues, en un experimento, cuando se le ofrecía comida a uno la compartía con los demás. En esta línea, Herreros defiende la tesis de que el ser humano es cooperador por naturaleza, de hecho es lo que nos ha llevado a ser lo que somos. Es cierto que existe la corrupción, como discute en el tercer capítulo, «Corrupción en la selva», aunque no es una tendencia mayoritaria pues, de lo contrario, no habría países ni gobiernos.

 

Aunque existen muchos mentirosos entre los humanos, éstos son menos en número que los honrados. En la evolución de nuestra especie ha primado la sinceridad. De no ser así, hoy en día no estaríamos viviendo en sociedades tan numerosas basadas en la colaboración.

 

La mentira también la compartimos con otros primates, que saben esconder plátanos o fingir cojera. Ya en el capítulo cuatro profundiza en el tema que parece principal: «Monos altruistas y supercooperadores». El autor nos convence de que la cooperación y el trabajo en equipo ha sido crucial para la evolución del ser humano. Pero hay normas, como en el juego, que también presentan los pequeños primates. Incluso tu perro, pues sabe hasta qué punto puede apretar en la mordida. Si muerde más de la cuenta, el resto de perros deja de jugar con él y lo excluye. A pesar de ello, no podemos obviar la crueldad que vemos cada día en las noticias, para esto también tiene respuesta el autor. En cualquier caso, desde pequeños aprendemos a elegir con quien cooperamos y a quien ayudamos, ahí tenemos el quid de la cuestión. Esta cooperación de la que estamos hablando sería imposible sin la resolución de conflictos. Los conflictos son la clave de la cooperación, como puede leerse en el quinto capítulo, «Movida en la selva». Le sigue un capítulo dedicado al arte en los primates, pero vemos más interesante saltar a «Primates en el IBEX 35», el séptico capítulo. En este punto se vuelve a tocar el tema del liderazgo. En un correcto liderazgo el grupo cede parte de su poder al líder, es decir, se trata de un fenómeno grupal, no individual. El término usado por Carlos Herreros de las Cuevas sería «seguiderazgo», como traducción del término en inglés que define el fenómeno, followership. Pablo Herreros nos recuerda que los primates «no nos sentimos seguros ni comprometidos si trabajamos en grupos grandes». Una gran verdad, apoyada en que hemos evolucionado en comunidades pequeñas, somos capaces de cooperar y darlo todo por el que conocemos.

 

El capítulo ocho es, ante todo divertido, empezando por el nombre: «Sexo, drogas y Rock and Roll en la selva». Las tres cosas de las que habla el título no son propias del ser humano, dejemos de ser tan antropocéntricos. Las chimpancés tienen multiorgasmos, las monas eligen, todos los primates sufren adicción por las drogas y el alcohol, y existen muchos animales gays en la naturaleza. Incluso nos cuenta cuál es el origen de la aversión por el incesto, que no solo es social.

 

 

Trata con la cautela esperada el asunto de las neuronas espejo, en el noveno capítulo, «La inteligencia emocional de los animales». En resumen, la empatía no es propia de los seres humanos. Cierra el libro Herreros Ubalde explicando qué entiende él por «El mono de las dos caras», un capítulo de solo dos páginas que es mejor que leas, ya que las poco más de doscientas páginas de este libro son recomendables. Es un texto divulgativo al alcance de cualquiera, al más puro estilo «mono desnudo». Nos parecemos a los primates, y mucho. «Yo, mono» es una cura de humildad para muchos humanos.

Puedes seguir a Pablos Herreros Ubalde en https://twitter.com/somosprimates.


1+1+1< 3

Cierta conocida casa de hamburguesas ha lanzado una campaña en la que una hamburguesa simple vale 1 €, una doble 2 € y una triple 3 €. Da la impresión de que que nos encontramos ante una oferta, pero no lo es. Basta con ver la imagen para entender que sale más caro comprar una triple que tres simples, pues con las tres simples ganas cuatro rebanadas de pan y dos raciones de verdura. Matemáticas y psicología para persuadir al consumidor.

 

 


El iPhone 81 sería como el Saturno V

Si el crecimiento desde iPhone 4 a iPhone 5 fuera lineal, cuando llegáramos al iPhone 81 tendríamos un móvil como el Saturno V.

 

Fuente: Los números de la conquista lunar. Eugenio Manuel Fernández Aguilar

 


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Portadas y pistolas humeantes

Es motivo de alegría ver la noticia del hallazgo del BICEP2 en la portada de muchos diarios españoles. El descubrimiento lo cuenta muy bien Javier Armentia en El Mundo. Si quieres profundizar, en Cuentos cuánticos tienes una entrada muy divulgativa. Para los más atrevidos: está disponible el artículo on line, titulado BICEP2 I: DETECTION OF B-mode POLARIZATION AT DEGREE ANGULAR SCALES (casi nada).

Así que en Ciencia en el XXI no contaremos de qué va esto, ya lo hacen muy bien mucha gente que entiende de esto. Sólo queríamos compartir las portadas en un día que pasará a la historia: el día en el que se encontró el humo de la pistola que disparó nuestro Universo.

Los titulares son (con sus peros…):

    • «Hallada la prueba del estallido cósmico inicial del Big Bang». (El País)
    • «Los científicos detectan por primera vez las ondas del Big Bang». (ABC)
    • «Los astrónomos hallan desde el Polo Sur las primeras pruebas del “Big Bang”». (El Mundo)
    • «Un telescopio del polo Sur capta señales del momento inicial del universo». (El Periódico)
    • «El primer latido del universo». (La Razón)

 

 

 


Pizarras cuánticas

Alejandro Guijarro es un joven artista madrileño que se ha llevado tres años (2010-2013) visitando los departamentos de mecánica cuántica de Cambridge, Stanford, Berkeley y Oxford, además de instituciones españolas y chinas. El propósito no ha sido otro que tomar fotografías a gran formato de las pizarras, justo después de haber sido impartida las clases. La noticia puede leerse recientemente en Colossal y me llega vía un contacto de Naukas.

Por Alejandro Guijarro. Fuente: http://www.alejandroguijarro.com/ongoing/blackboards/

 

Guijarro ha titulado a su exposición Momentum. Con gran acierto, todo sea dicho de paso. En una entrevista para the guardian confiesa que se sintió como si estuviera delante de la pizarra original al imprimirla a escala real. Tanto es así que tiene claro que lo que hacen los científicos con las pizarras es arte, aunque ellos mismos se extrañaban de ver como las fotografía.

 

Algunos de ellos quedaban intrigados, preguntándose por qué quería fotografiar el trabajo que ellos no consideraban importante. No veían como arte lo que ellos habían hecho.

 

Por Alejandro Guijarro. Fuente: http://www.alejandroguijarro.com/ongoing/blackboards/


[Libro] ¿Qué ven los astronautas cuando cierran los ojos?

Antonio Martínez Ron (@aberron) es un maestro del titular, por sus venas corre todo un periodista experto en localizar historias sorprendentes. Son Fogonazos que no te roban más de cinco minutos y que ya superan los diez años en la blogosfera. Con motivo de este aniversario en 2013 publicó el libro «¿Qué ven los astronautas cuando cierran los ojos? Historias de bombas, astronautas y cerebros». Se trata de una obra que recopila alguna de las entradas que ha escrito en Fogonazos, Libro de Notas, Naukas y Quo.

Galileo leería este libro y destruiría pseudocientíficos con su rayo mortal.

El título de la antología lo toma prestado de un artículo que vería la luz en 2009, ¿Qué ven los astronautas cuando cierran los ojos? Aunque esta historia ya nos sorprendió en su día, no deja de abrirnos la boca de nuevo si la leemos cinco años después. Sobre todo a los que somos de memoria corta. El último artículo cierra el libro como empezó, pero no se os va a contar. Lo mejor es que lo leáis vosotros mismos. Este remate me ha parecido que le da clase al libro y te deja en el rostro una sonrisa. De hecho, cuando terminé dije en alto «¡qué bueno!», literalmente.

No solo los titulares de Antonio Martínez son excepcionales (sin duda los mejores que conozco en la red), también la introducción en cada uno de los artículos engancha desde el principio. Comienza las historias con preámbulos sobre la vida de alguna persona, para ir introduciéndonos, poco a poco, en una anécdota concreta hasta que, finalmente, nos cuenta lo que nos quería contar. Y te deja con las ganas de profundizar en los conceptos científicos, le falta decir un «¿quieres saber más?, pues investiga por tu cuenta». A esto se le llama popularización de la ciencia con todas sus palabras, pues habla de temas científicos con toda naturalidad, sin aspavientos ni ataques de arrogancia. De ahí los fogonazos, los asombros diarios.

Parece que al autor le interesan las historias de astronautas bombas, cerebros, etc. Historias extrañas, casi de películas, como salidas de la imaginación de algún tipo de genio loco de la intriga. Pero son historias reales. Y todas tienen un denominador común en la pluma de Martínez Ron: eleva la ciencia a la práctica de la vida cotidiana. Tiene varios secretos para conseguirlo (arriba se habla de los titulares y del estilo literario), pero quizás su arma más poderosa es que consigue contactar con los protagonistas de estas historias, ya sea directamente o mediante la investigación periodística. Nos lo cuenta, prácticamente, en primera persona.

El libro lo podéis conseguir de modo gratuito en su propio blog. Sin embargo, no estaría de más alguna pequeña aportación, pues los escritores también comen.


Escepticismo en el aula: una propuesta de trabajo

Los que visitan Ciencia en el XXI saben que este es un blog racional, un lugar donde el pensamiento crítico es fundamental. Personalmente defiendo la postura crítica ante cualquier tipo de afirmación irracional que pueda hacer algún tipo de daño a la persona, ya sea física o psicológicamente. Especialmente me siento inclinado a la lucha contra las pseudociencias. Sin embargo, pienso que la mejor forma de luchar contra supercherías no es la lucha y el ataque directo, sino mediante las herramientas poderosas de la alfabetización científica, divulgación científica y la popularización de la ciencia. Igual estoy equivocado, pero mi modo de ver es alfabetizar y divulgar desde la escuela para acabar convirtiendo la ciencia en algo popular, un arma para luchar contra estupideces de todo tipo. Decirle a un mangante que es un mangante solo sirve para enfrentarnos a él. Prefiero enseñarle a la gente a mantener sus propiedades a salvo de ese mangante. Eso sí, si puede ser, el mangante a la cárcel.

Sí fuimos a la Luna. Punto.

En este sentido he dado un taller en dos sesiones para el Centro Regional de Formación del Profesorado de Castilla la Mancha. Muchas veces me piden las presentaciones que uso en los cursos, talleres y conferencias, pero son pocas las veces que las subo. La razón es múltiple. Fundamentalmente porque una presentación sin la voz del autor, es algo frío y con poco fundamento. Algo de más peso (nunca mejor dicho) es que suelo usar muchos vídeos en mis presentaciones. Esto eleva mucho el peso de las presentaciones e invalida la carga. He resuelto el problema incluyendo los enlaces pertinentes y qr para facilitar el seguimiento. Así que os dejo las dos sesiones. Una un poco más teórica (no demasiado) y otra con pinceladas sombre la conspiración lunar y la telepatía. Está claro que esto es para compartirlo, copiarlo y recopiarlo. Eso sí, si te ha servido, dímelo.

Por supuesto que cada docente debe adaptar los materiales a la realidad de su centro. No podemos entrar a ver los materiales con la idea de que lo tenemos todo hecho. Se trata de una propuesta. Si tal como está sirviera para todos, algo estaría mal hecho. Si lo adaptas a algún curso, nivel o asignatura concreta, por favor, compártelo.

 

PRIMERA PARTE

 

SEGUNDA PARTE

 Actualización 26 de febrero de 2014

Al respecto de este curso, José María Rodríguez Mataderrona escribe La conspiración lunar y la telepatía en el blog del CRFP.


Cómo correr por el techo

Un clásico en los problemas de física de Bachillerato y primer curso universitario es rizar el rizo. Lo hemos contado en física no apto para cardíacos, así que echa un ojo si quieres ver lo sencilla que es la física de lo que hoy se conoce como hacer un loop, como bien apunta Cebollada, en su blog La física en vídeos. Precisamente es en esta página donde me encuentro un vídeo -publicitario él- en el que se muestra un atleta rizando el rizo. Realmente no es nada fácil, le hace falta adquirir más de 15 km/h. A ver quién es el guapo.

 

 

Coney Island, N. Y. 1900. Fuente: http://blogs.loc.gov/inside_adams/2012/06/the-thrill-of-physics/