Si estuvieses en Secundaria… ¿cómo lo harías? I

Se abre una nueva sección en la que, como es habitual en Ciencia en el XXI, se invita al diálogo. Se tratará siempre de pedir que el lector se vuelva algo empático, que intente quitarse 20, 15, 10, 5 años, los que sean. Que se quite algunos años de encima además de sus conocimientos. Que se olvide de sus inquietudes actuales y que piense en las inquietudes que tendría cuando tenía entre 14 y 16 años. Muchas veces nos quejamos de que los adolescentes de hoy no se interesan por nada. ¿Nos interesamos nosotros por ellos? Pienso que para poder llegar a ellos tenemos que ponernos en su pellejo y pedirles metas que estén a su alcance.

En esta primera entrega se nos ocurre la siguiente consulta. Se propone a los alumnos un problema de física y sabemos que la respuesta sólo la puede dar un especialista en el tema, es decir, un científico de bata y laboratorio (o chaqueta y ordenador).

¿Cómo comenzarías a buscar?

Y si quieres hablar con el científico, ¿qué vía seguirías?

La licencia poética

Quién ha dicho que la gente de ciencia no sabe disfrutar del arte. Quién ha dicho que la gente de ciencia es capaz de sentir y de sobrecogerse con una película o un poema. Los científicos también lloran. La clave está es diferenciar la realidad de la ficción. Ahí es nada…

«Si un poeta emplea expresiones como «agujero negro» o «grado de libertad» fuera de su contexto, sin saber a ciencia cierta de qué se trata, no nos molesta en absoluto. De igual modo, si un autor de ciencia ficción utiliza unos pasadizos secretos en el espacio-tiempo para enviar a sus personajes a la época de las cruzadas, nos podrá gustar o no esa técnica literaria, pero se tratará sólo de una cuestión de gustos.

En cambio, insistimos en que los ejemplos citados en este libro no tienen nada que ver con licencias poéticas. Estos autores hacen discursos supuestamente serios sobre filosofía, psicoanálisis, semiótica o sociología, y sus trabajos son objeto de innumerables análisis, exégesis, seminarios y tesis doctorales. Tienen la clara intención de hacer teoría y bajo ese supuesto los criticamos. Por lo demás, su estilo casi siempre es pesado y pomposo, lo que hace muy poco verosímil la idea de que su objetivo sea esencialmente literario o poético». Imposturas intelectuales, ALAN SOKAL y JEAN BRICMON

La ciencia nos hace libres: viajen por el océano

Ayer comenzábamos en clase de 3º de ESO el excelente libro Ciencia para Nicolás, del colega y amigo Carlos Chordá. Aparecía una frase magistral en la introducción de Javier Armentia:

Estoy convencido que la ciencia que me presentaste, Carlos, me ha hecho más libre.

Los adolescentes son maravillosos. Rápidamente uno dijo cuál es el sentido -desde su punto de vista- de la frase:

Si sabes de ciencia no dependes tanto de las cosas.

Mis pelos de punta y, mientras, esas cabezas cavilando para desviar el tema a sus terrenos. Sin saber cómo, llegan a la discusión de si antes se vivía mejor que ahora. Me entero que el tema surge porque alguien les ha metido en la cabeza que en la época de las cavernas se vivía mejor que ahora. Alguien les intenta convencer de eso a la par que usa, como tú y como yo, Internet, portátiles, la TV, la luz de casa, agua potable, la bicicleta, ropa, medicamentos, etc. Realizar ese tipo de afirmaciones llevando zapatos me parece una hipocresía que me hace sonreir por rozar la ingenuidad. En fin, personas que utilizan la tecnología actual para hacerse churroblogs y que te dicen que hoy se vive peor. Como tú y como yo, escuchando música y usando cafeteras.

De todo esto ya hemos hablado en La gráfica de la muerte durante el siglo XX, donde veíamos que la eperanza de vida ha subido 44 años durante el siglo XX. Son hechos, datos objetivos. No anécdotas ni apreciaciones.

Lo interesante viene cuando le pregunto a la clase por qué piensan que ha subido la esperanza de vida. Los chicos dan muchas soluciones y muy buenas. Entre ellas: los medios de transporte. Y aquí queríamos llegar. La navegación en el mar se ha visto muy beneficiada gracias a la ingeniería, la cual, interacciona bidireccionalmente con la ciencia.

Hoy me llega vía Facebook (gracias a una compañera de facultad, Malole) una propuesta divertida. Se trata de uno de esos estúpidos memes que deben copiarse (siento no hacerlo en mi cuenta) en tu muro y bla bla bla. Lo copio tal cual aquí, sin hacer comentarios, para eso están mis inteligentes lectores.

1.Vea Google Maps.
2. Escribe Japón como punto de origen.
3. Escribe China como destino.
4. Ve al punto 43 de la ruta, y cuando pares de reirte,copia esto en tu estado para que otros puedan reirse tambien.

Paso 43. «Ir en moto de agua por el Océano Pacífico» ¡Durante 782 km! Hacer clic para ampliar.

"Muy interesante" se sube al tren de los nuevos tiempos

La revista de divulgación científica Muy Interesante está introduciendo cambios importantes en su enfoque frente al público. Los que hemos crecido con esta revista como motivación en el mundo científico hemos visto que ha seguido una línea con personalidad propia, la cual no va a perder, simplemente adapta sus formatos a los nuevos tiempos.

Una de las características de Muy Interesante es que difunde la ciencia con humor y espíritu crítico, como nos gusta en Ciencia en el XXI. Una línea que nos gusta de la versión digital es lo accesible de sus artículos, con una extensión adecuada, no demasiado largos y complejos que los convierta en ciencia para científicos, ni demasiado cortos y poco rigurosos que los convierta en ciencia rosa. Abajo me he permitido copiar íntegro el artículo ¿Cómo se averigua el peso de una estrella?, por su simplicidad y claridad, un artículo de la muy querida en este blog Elena Sanz.

Muy Interesante no sólo divulga la ciencia sino que la populariza, haciéndola algo cotidiano en el día a día de sus lectores. Pero los lectores de hoy y los de ayer han cambiado, por eso Muy Interesante amplía sus contenidos y los renueva, llevando sus trabajos tanto a jóvenes como a adultos. Miguel Ángel Sabadell y Marta Peirano analizarán y darán su opinión sobre curiosidades de la actualidad científica, en una nueva sección llamada «Prisma». Por otra parte, ya se está preparando la tercera edición de los ya clásicos «Premios de Innovación».

Y desde Ciencia en el XXI destacamos lo que nos parece más importante: la incorporación a las nuevas tecnologías: se ha desarrollado una aplicación para los usuarios de iPhone (con casi 9000000 de páginas vistas en el año 2010), el desarrollo de una versión para iPad, la presencia en Twitter (más de 325000 seguidores ) y la página de Facebook (más de 27000 fans).

Muy Interesante en Facebook.

Muy Interesante -con mucho humor- en Twitter.

Esta es la renovada revista Muy Interesante, llevando la ciencia de hoy al hombre de hoy. Felicidades.

¿Cómo se averigua el peso de una estrella?
Elena Sanz, Muy Interesante.

Para pesar una estrella situada a miles de millones de kilómetros no sirven balanzas ni básculas. Pero el astrofísico David Kipping, de la Universidad de Harvard, ha descubierto que es posible calcular el peso exacto de un astro usando una luna.

Si la estrella tiene un planeta, y éste a su vez tiene un satélite, y ambos cruzan por delante de la estrella, se puede saber mucho de la estrella, incluyendo cuánto pesa. El proceso no es sencillo. En primer lugar hay que averiguar cuánto se atenúa la luz del astro durante el tránsito del planeta y la luna. De este modo se obtienen tres medidas: los períodos orbitales de ambos cuerpos: el tamaño relativo de sus órbitas frente a la estrella y el tamaño relativo del planeta y la luna en relación con la estrella. “Usando estos datos en las Leyes de Kepler del Movimiento Planetario podemos calcular directamente la masa de la estrella”, aclara Kipping, que insiste en que el método sólo sirve «si hay una luna de por medio».

"Muy interesante" se sube al tren de los nuevos tiempos

La revista de divulgación científica Muy Interesante está introduciendo cambios importantes en su enfoque frente al público. Los que hemos crecido con esta revista como motivación en el mundo científico hemos visto que ha seguido una línea con personalidad propia, la cual no va a perder, simplemente adapta sus formatos a los nuevos tiempos.

Una de las características de Muy Interesante es que difunde la ciencia con humor y espíritu crítico, como nos gusta en Ciencia en el XXI. Una línea que nos gusta de la versión digital es lo accesible de sus artículos, con una extensión adecuada, no demasiado largos y complejos que los convierta en ciencia para científicos, ni demasiado cortos y poco rigurosos que los convierta en ciencia rosa. Abajo me he permitido copiar íntegro el artículo ¿Cómo se averigua el peso de una estrella?, por su simplicidad y claridad, un artículo de la muy querida en este blog Elena Sanz.

Muy Interesante no sólo divulga la ciencia sino que la populariza, haciéndola algo cotidiano en el día a día de sus lectores. Pero los lectores de hoy y los de ayer han cambiado, por eso Muy Interesante amplía sus contenidos y los renueva, llevando sus trabajos tanto a jóvenes como a adultos. Miguel Ángel Sabadell y Marta Peirano analizarán y darán su opinión sobre curiosidades de la actualidad científica, en una nueva sección llamada «Prisma». Por otra parte, ya se está preparando la tercera edición de los ya clásicos «Premios de Innovación».

Y desde Ciencia en el XXI destacamos lo que nos parece más importante: la incorporación a las nuevas tecnologías: se ha desarrollado una aplicación para los usuarios de iPhone (con casi 9000000 de páginas vistas en el año 2010), el desarrollo de una versión para iPad, la presencia en Twitter (más de 325000 seguidores ) y la página de Facebook (más de 27000 fans).

Muy Interesante en Facebook.

Muy Interesante -con mucho humor- en Twitter.

Esta es la renovada revista Muy Interesante, llevando la ciencia de hoy al hombre de hoy. Felicidades.

¿Cómo se averigua el peso de una estrella?
Elena Sanz, Muy Interesante.

Para pesar una estrella situada a miles de millones de kilómetros no sirven balanzas ni básculas. Pero el astrofísico David Kipping, de la Universidad de Harvard, ha descubierto que es posible calcular el peso exacto de un astro usando una luna.

Si la estrella tiene un planeta, y éste a su vez tiene un satélite, y ambos cruzan por delante de la estrella, se puede saber mucho de la estrella, incluyendo cuánto pesa. El proceso no es sencillo. En primer lugar hay que averiguar cuánto se atenúa la luz del astro durante el tránsito del planeta y la luna. De este modo se obtienen tres medidas: los períodos orbitales de ambos cuerpos: el tamaño relativo de sus órbitas frente a la estrella y el tamaño relativo del planeta y la luna en relación con la estrella. “Usando estos datos en las Leyes de Kepler del Movimiento Planetario podemos calcular directamente la masa de la estrella”, aclara Kipping, que insiste en que el método sólo sirve «si hay una luna de por medio».

La física de las aves cabreadas [Game]

Gracias a @bnsleeper me entero de la existencia del divertido juego Angry Birds. Lo veo muy útil para estudiantes de 4º de ESO y 1º de Bachillerato, pues son una lúdica aplicación de las leyes de la cinemática.

El vídeo que nos enlaza @bnsleeper es una muestra del juego, apareció hace unos días en Wired, así que más de uno lo habrá visto. Si eres profesor de física puedes usarlo en clase, creo que yo lo voy a hacer.

Me gusta más la traducción libre Aves hijasdeputa, para no serlo, véase el trailer que contextualiza la historia:

El juego está disponible para iphone en iTunes.

Un alumno de secundaria con poderes paranormales [Cartel de Ironía]

Ya hemos hablado por aquí de esto en más de una ocasión: no existen los superhombres. Incluso creamos una Comunidad de los que no conocen a nadie con poderes paranormales, aunque no las tuvimos que llevar a facebook por ser poco práctico tenerla por aquí (después me di cuenta de sí que tengo un poder). Tras darle mucha caña a los mentalistas me di cuenta de que hay mentalistas y mentalistas. Están los que van por la vida de tener poderes reales y se venden como sanadores y portadores de la panacea y, lo peor, es que la gente pone sus esperanzas en ellos. Pero también están los que no venden humo, sino que se dedican a hacer espectáculos -en el más puro sentido de la palabra- y hacernos pasar un buen rato, dejando claro que todo está en nuestras mentes, tan mentirosas ellas (las mentes, digo). Y de eso hablamos aquí cuando citábamos un ejercicio extraordinario de Manuel Talman (algún día entenderé cómo lo hizo, pero no os lo contaré).

Hoy volvemos al fraude Uri Geller, tantas veces desenmascarado. Un alumno me manda este vídeo doblando una cuchara. Un alumno de secundaria. Si él puede entender que se trata de trucos, ¿por qué hay gente que aun no lo ha entendido? Mentes livianas.

Ya está bien hombre, que debería esta tontería tener cárcel.

NB: recordamos a los que se opongan a todo esto que Randi ofrece un millón de dólares al que demuestre que tiene poderes paranormales. Adelante.