El efecto Streisand y los viajes a la Luna

Corría el año 2003 cuando Barbra Streisand denunciaba tanto al sitio pictopia.com como al fotógrafo Kenneth Adelman por usar una imagen aérea de sus propiedades para un anuncio de la costa de California. El fotógrafo se ocupaba de fotografiar la costa de California para advertir su erosión. De hecho, en el sitio californiacoastline.org pueden verse una serie de imágenes de un elevado interés geológico. En esta página puede consultarse la fotografía además de alguna documentación sobre el caso en cuestión.
Barbra Streisand quería defender su privacidad pero, tras el litigio, el efecto que consiguió fue el opuesto. Es decir, los curiosos quisieron ver la fotografía y hoy puedes encontrarla por cualquier parte. A esta reacción social se le conoce como efecto Streisand.
¿Qué tiene que ver todo esto con los viajes a la Luna? Cuando comencé mis estudios sobre los viajes a la Luna y las teorías de la conspiración me dispuse a encontrar absolutamente toda la información posible al respecto y divulgarla. Me encontré con mucha gente en el camino que decía que no merecía la pena hablar de ello, pues se daba publicidad, personas que me decían que era mejor gastar las energías en otros cometidos. Después de varios años sigo sin llegar al extremo de no querer hablar del tema, pero sí es cierto que determinadas hipótesis son mejor ni comentarlas, por lo ridículas que pueden llegar a ser. Prefiero perder el tiempo explicando cómo funcionaban las fases del Saturno V o cuáles eran las partes de un traje espacial de los que fueron a la Luna.
A James Oberg le propuso la NASA escribir un libro para rebatir las teorías de la conspiración lunar, pero poco tiempo después la NASA se retractó en base a, precisamente, el efecto Streisand, aunque no lo llamaran así. Podrían darle más publicidad de la que se merece, así que retiró la propuesta, aunque Oberg dijo en su momento que escribiría el ensayo. Por contra, la NASA emplea gran parte de su presupuesto en divulgación y educación. Hace poco hemos visto un vídeo con fotografías de los lugares de los alunizajes, aunque ya en 2009 nos regaló imágenes parecidas por el 40 aniversario de la proeza, a pesar de que en muchos sitios estén diciendo que son las primeras.
Insisto, no me niego a hablar del tema, ni mucho menos. La prueba está en que sigo atendiendo a los medios cuando me es posible y doy facilidades para dar conferencias y cursos. Cuando alguien me dice que quiere leer algo me permito la osadía de recomendarle mi libro. Si tiene mucho tiempo le recomiendo esta bibliografía necesaria. Y, sobre todo, que piense por sí mismo, que mire los textos con sentido crítico.
Las personas serias, las organizaciones serias, universidades, etc., no entran a trapo en discusiones inacabables repartiendo insultos a discreción en una espiral inútil. Este blog y yo mismo hemos sufrido repetidos ataques gratuitos enfocados a mi propia persona. Muchos me han recomendado que escriba una entrada respondiendo a los insultos y difamaciones, no voy a caer en el efecto Streisand. El que insulta es el que se humilla.
Aquí se habla de ciencia.
PD1: me motiva a escribir sobre el efecto Streisand el blog En el fondo del asunto.
PD2: hasta este verano no me enteré de aquello que ocurrió con las niñas de Zapatero, me lo comentó una amiga y es un caso claro de efecto Streisand.
PD3: algo parecido está pasando con un tuit sobre anorexia o algo por el estilo, no me he molestado en buscarlo y pido que nadie lo enlace aquí.

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