Los piés de un ciempiés y cómo divulgar la ciencia

Era yo muy pequeño cuando en algún sitio -creo que Sanlúcar de Barrameda, Cádiz- vi un bicho feo con muchas patitas. Alguien -quizás mis padres o unos tíos-me dijo: «es un ciempiés». Me marcó. Porque pensé que me estaban engañando, aquel curioso ser no podía tener tantas patas. La vena escéptica me venía desde pequeño. Mucho tiempo después me di cuenta que, efectivamente, no tenía cien patas. El nombre correcto es quilópodo, aunque también se conocen como escolopendras, nombre que sí usan algunas personas en la cultura popular. El número de patas varías de unas especies a otras. Ninguna tiene cien patas.

Créditos: wikipedia.

Hoy he pasado buena parte de la tarde buscando vídeos para mi conferencia del sábado y he rescatado este vídeo que me hace bastante gracia.

Es cierto que las cosas tienen su nombre, que en ciencia hay mucha exactitud en las definiciones y que 2 + 2 = 4. Bla bla. Pero en la divulgación científica a veces hay que simplificar. Decir que un ciempiés tiene cien piés es mentir, pero llamarlo ciempiés no es decir que tiene cien piés. Simplemente es un nombre desafortunado, como el de agujero negro. Igual que un camaleón no es un león en una cama ni una mariposa es una manteca voladora [butterfly]. El caso es que los pocos años que llevo en el mundo de la divulgación científica he aprendido que a veces hay que enmendar. El buen divulgador debe saber sintetizar y elegir la información que transmite. Si te llaman de un programa de radio y tienes un minuto para hablar de agujeros negro no tiene sentido hablar del radio de Schwarzschild. Además, hay que reconocerlo ya, no todo el mundo está dispuesto a aguantar que les hablemos de ciencia con la profundidad que nos gustaría.

 

NOTA PEDANTE: ¿sabías que también hay unos bichitos llamados milpiés? Son los diplópodos.

3 pensamientos en “Los piés de un ciempiés y cómo divulgar la ciencia

  1. Mientras no caigan demandas por “publicidad fraudulenta”. 😉

    Por cierto, yo conocía tanto a los ciempiés como a los milpiés (con esos nombres), pero por las fotos, los tengo al revés. Para mí: si las patitas están directamente por debajo del bicho (como la foto del enlace del milpiés) es un ciempiés. Si las patas le salen por los lados, como en la foto de este post, pues es un milpiés. Aunque precisamente viendo las fotos, creo que tiene más sentido al revés de como me lo sé.

    Me quedaría con los nombre quilopodo/diplópodo si no fuera por la mala memoria que tengo.

  2. Pues a mí me has recordado una canción de Cantajuegos (es lo que tiene ser padre) que tiene la siguiente absurda letra:
    “El ciempiés es un bicho muy raro / parece que fueran / cien bichos atados”.
    (Perdón no encuentro el vídeo en Youtube)
    Quiero creer que los niños, una vez que aprendan a multiplicar, se darán cuenta de que esta canción no tiene sentido, pero vaya usted a saber el grado de atontamiento que les estamos inculcando :-))))

  3. Son más o menos fáciles de distinguir:

    Los ciempies son animales carnívoros, con metamería y que presentan 2 patas por metámero (por anillo).
    Mientras que los milpies son hervíboros, tambien metaméricos y presentan 2 pares de patas por metámero.

    Así que ya sabeis, si se está comiendo un pollo, ciempies, si es vegano, milpies.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*