Qué me gusta desmontarlo todo

Hoy he sido insultado en mi centro por varios frentes. El más directo Joaquín, mi compañero de Lengua. Y todo relacionado con -según ellos- mi síndrome de Diógenes. Joaquín -siempre dispuesto a echar un cable- se ha acordado de media familia mía cuando me ayudó a despejar un poco el laboratorio. Y es que tenía más de quinientas latas almacenadas (quería hacer una molécula de ADN gigante que se quedó en proyecto).

Y no sólo tengo eso, una de las paredes es inaccesible ya que unos 10 monitores viejos la adornan. Y es que no puedo tirar nada, me encanta desmontar cualquier cacharrito, ver las piececitas y probar si se puede arreglar. Si no se puede arreglar tienes dos opciones: montarlo de nuevo o separar las piezas, coger lo interesante y tirar a los correspondientes contenedores las partes (los circuitos al punto limpio). Y mira, gracias a esto he enganchado a algunos chavales: se interesan por la ciencia, aprenden a trabajar en equipo y de manera organizada. Encima respetamos todos un poquito el medio ambiente.

Y para apostillar todo esto veo en xkcd esta tira (me parece que mi pareja no va a querer tener hijos conmigo):

Un pensamiento en “Qué me gusta desmontarlo todo

  1. No te olvides de revisar las conexiones al volver a montar el hijo. Los buses mal encajados siempre dan problemas, y luego parece que el páncreas no es un modelo compatible…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*