Pues quiero pensar que es un mito, y en más de una ocasión he visto a un médico afirmarlo. Vía El Blog de Moisés Pellicer Carrasco leo una noticia interesante: Cerveza «no es culpable» por la «barriguita». Así que ya sabes, basta de complejos.
Blog personal Eugenio Manuel Fernández Aguilar
Un gran blog que mereció la pena conocer.Saludos Cordiales
donde menos me lo espero encuentro mitos, voy a leer el enlace muy atenta por si me vale para el blog
Si no es de la cerveza, sino los aperitivos y la pereza que entra después de tomarla, de donde sale la barriga…
¡Mierda! ¡Yo había oído que el mismo fenómeno que originaba la barriga cervecera daba lugar a tetas cerveceras! Ahora ya no tendré excusa para beberla…
No sé… la noticia no me convence un pelo: no enlaza fuentes, habla de un único trabajo, y hace algunas afirmaciones que van en contra del sentido común (¿desde cuándo tomar más calorías está asociado con tener menos perímetro abdominal?). Y, lo mejor, el contexto: «Simposio Cerveza y Peso Corporal: Mitos y Realidades», que es como dar al lobo las puertas del gallinero.@Almudena:Pues eso: flojas y caídas 😀 Jamás debiste beberla por esa razón 😛
Maldita sea, no estropees mi sueño, hombre, no seas así, ¿no ves que quiero ser ciego?La verdad, no enlaza fuentes y demás. Pero es como todo en la vida. Yo hoy tomo menos cerveza que hace 10 años y tengo más de cinco kilos en lo alto con respecto a entonces. Lo que está claro es que hay otros factores que producen la barrigota.