La máquina del zapato perfecto

Entre la década de 1920 y 1950 una máquina habitaba con entusiasmo algunas zapaterías estadounidenses. Se trataba de la Shoe fitting fluoroscope, un artefacto que te radiografiaba el pie durante 20 segundos (aunque se podía calibrar para otras duraciones). La dosis recibida por semejante cacharrito era de unos 50 rem, una auténtica barbaridad al lado de las décimas de rem que se recibe al hacernos, por ejemplo, una radiografía dental (esta segunda es inocua). Tras muchos avisos de la comunidad científica sobre su peligrosidad, la empresa fue retirando con discreción todas las máquinas, para tristeza de aquellos niños ilusionados por buscar su zapato perfecto.

Anuncio publicitario del fluoroscopio. Fuente: Colección de instrumentación histórica (ORAU)

8 pensamientos en “La máquina del zapato perfecto

  1. Adara, en realidad tampoco es que yo lo explique. Se perseguía simplemente el ver si el zapato te quedaba bien. Pero vamos, que lo mejor es dar unos pasitos, por lo menos es lo que hago yo de toda la vida.

  2. La verdad es que es demasiado riesgo para tan solo unos zapatos. Y me quejo yo de que alguna amiga mía es un poco rara a la hora de elegir un par de zapatos…

  3. A veces, los métodos tradicionales son más seguros y efectivos.Pero nos "pirra" todo lo relacionado con la tecnología.

  4. Hola! Vengo desde el blog de Adara para darte las gracias por habernos ayudado a elegir un nombre.Al final nos llamamos Modelo80. Gracias!!!

  5. Otro suceso de éste calibre sucedió en estados unidos cuando descubrieron el radio.Se usaba para todo, desde monturas para gafas, a tazas de café… hasta que a un señor se le cayó la mandíbula inferior…Un saludo

  6. Poder verme los huesos del pie a través de aquella máquina con pinta de periscopio invertido fue durante un tiempo, en mi infancia, de una atracción irresistible.los huesos se veían verde oscuro, casi gris, y el fondo era de un verde parecido al de las pantallas de fósforo de los ordenadores antíguos.la de veces que lo llegué a utilizar y ahora tengo seis dedos en cada pie…

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