Aquí ya se ha hablado mucho de homeopatía. Simplemente quiero comentar que me he estrenado en Amazings (por fin) con una crónica de mi primer suicidio homeopático.
De camino, quería poner una captura de pantalla de lo más curioso. Si se diluye homeopáticamente la sal de mesa (NaCl, cloruro de sodio) se consigue un remedio eficaz para los amores no correspondidos, una solución estupenda para las mañanas de domingo. Deja el café. Lo que no sé es si el consumidor empieza a dejar de amar y ya no sufre, si la persona que no corresponde empieza a amar (en este caso no sé quién tomaría el caramelito) o si simplemente uno de los dos muere con lo que asunto resuelto. Quien me diga que esto no es una gilipollez como la copa de un pino que se compre patas de gallo, se ponga una pluma en la frente, que corra dando pequeños círculos, que se agache cada dos vueltas y cque ante mirando al cielo para implorar lluvias. Y, por supuesto, que se ponga el título de brujo.
Por cierto, ya Sabina lleva años demandando algo así, vacúnate contra el azar:

Cosas veredes Sancho. Vine a ponerme un poco al día tras una larga ausencia y como me sucede a veces me quedo horas ensimismada o carcajeándome, como hoy. Saludos, mañana más…