Si me arrancas las palabras del diccionario…

Según cuentan en La ciencia es bella, en el Departamento de Educación de Nueva York han sacado un listado de palabras prohibidas en los exámenes estandarizados. Suena a broma, textos como el que sigue, serían imposibles. Se señalan las palabras censuradas.

Los niños con educación y que se ocupan de cosas importantes no caen en un abuso del alcohol, del tabaco y de las drogas. Así por ejemplo, Pablo es un niño cualquiera que celebra su cumpleaños el día de año nuevo. Le han enseñado en casa a no esperar regalos caros, puesto que sus padres están muy concienciados con el hecho de que hay otros niños que no tienen casa con piscina, ordenadores en casa, videojuegos o simplemente son personas sin hogar. En su barrio no viven famosos, pero tampoco pueden quejarse de su estilo de vida porque en otros lugares del mundo hay catástrofes tales como tsunamis, terremotos o volcanes que llevan a la muerte. En el barrio de Pablo la pérdida de empleo se ha acusado en los últimos años, hasta el 40 %, lo cual es preocupante debido al índice de pobreza en el que está sumergido el barrio. Hay familias en las que algún miembro tiene cáncer o alguna otra enfermedad. Desesperados y sin dinero para médicos, acuden a todo tipo de ciencias ocultas, de hechicerías o parapsicólogos, que hacen cosas con su mente. Muchas jóvenes se ven obligadas a irse de casa, terminando su aventura en un divorcio prematuro. En cualquier caso y aunque acuda poco a las celebraciones religiosas, sus formadores en religión le dicen que en la antigüedad existía la esclavitud, que algo hemos avanzado y que al asunto de la pornografía no hay que hacerle tanto caso. A Pablo no le gustan las discusiones sobre el deporte, sin embargo, los temas de política le interesa mucho. Así, suele decir que cómo se va a avanzar en un planeta donde ve cada día noticias en el periódico sobre el crimen organizado, terrorismo, violencia y otras mil formas de derramamiento de sangre. A él no le gustan las armas pero, a pesar de ello, ha leído mucho sobre las armas nucleares y sus posibles efectos. Pablo se ha enterado de que son muy malas, pero que también pueden hacerte daño los cigarrillos o la ludopatía. Hace poco leyó en un periódico que es así como se llama la adicción a los juegos de azar. Aunque es un chico muy interesado por todo tipos de temas, como la evolución y la detención de plagas (ratas, cucarachas, etc.), tampoco descuida a sus amigos. Así que en Halloween hizo una excepción y tomó algo de comida basura, dice su madre que no es buena, pero de vez en cuando se lo permite. Como vive en un barrio de una gran ciudad nunca ha visto animales en libertad. Pero ha oído que hay personas que los cazan para comer. Sólo ha visto perreras con perros vagabundos muy deteriorados, con ladridos que les sugiere la forma en que podrían emitir sonidos los dinosaurios, aunque no puede saberlo, pues nadie les ha hablado de ellos, ni en el colegio. Una vez fue al médico por un resfriado y no supo rellenar el formulario, pues ponía una casilla con la palabra “sexo” y en otra parte hablaba de “funciones corporales”, ¿qué es eso?, le preguntó a la madre, y le tapó la boca para que nadie lo oyera. Su gran sueño es poder tener dinero un día para irse de vacaciones porque, según ha oído a uno de sus tíos, en otras ciudades hay conciertos de rock y música rap. El mejor premio que puede recibir Pablo es la sonrisa de su hermanita pequeña cada mañana. Vive en un Mundo Feliz.

Si me arrancas las palabras del diccionario... Pablo sería un niño inculto que no entendería la sociedad en la que vive.

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