Hay tipos que se lavan las manos después de hacer pis (qué finoli, bueno, después de mear). Otros se las lavan antes de ello, pues dicen que su cacharrito es sagrado y deben tener las manos limpias. Otros (a mí me pasa alguna vez) se las lavan antes y después. Pero hay un gran número de hombres que ni se las lavan antes ni después (guarrillos), a pesar de sentirse observados.
Pues ha llegado el gran invento. Ya no tienes excusa alguna. Con esto te las puedes lavar incluso cuando estás metido en faena.
Fuente: Gizmodo