Comprender la ciencia

Comprender la ciencia no es tarea fácil. Hacer que alguien comprenda la ciencia es aún menos fácil. Y conseguir que ciertas personas quieran comprender la ciencia es, a veces, tarea casi imposible.

La clave del fin de las pseudociencias (que, por otra parte, es una utopía) está en lograr que los estudiantes de secundaria se interesen por la ciencia, que el profesorado sepa comunicar su funcionamiento y que el alumno comprenda finalmente qué es la ciencia. Soy un defensor nato de que en los centros de secundaria debería existir más lugar para la experimentación, para el trabajo de campo y para la metodología científica. No digo que no interesen los contenidos, de hecho, lo interesante es que se construyan los contenidos a la par que el aprendizaje.

Y todo esto viene a colación con una entrada de Las penas del Agente Smith, en la que nos presenta una página llamada Understanding Science (tarea pendiente: naveagar ahí). Acompaña la entrada con un diagrama de flujo para imprimir y enmarcar. Pienso analizarlo a fondo: tal vez merezca la pena una traducción parcial para colgarlo en clase.

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Cinco creencias inadecuadas de los alumnos respecto a la naturaleza de la ciencia

1. Aprender ciencia consiste en repetir de la mejor forma posible lo que explica el profesor en clase.
2. Para aprender ciencia es mejor no intentar encontrar tus propias respuestas sino aceptar lo que dice el profesor y el libro de texto, ya que está basado en el conocimiento científico.
3. El conocimiento científico es muy útil para trabajar en el laboratorio, para investigar y para inventar cosas nuevas, pero apenas sirve para nada en la vida cotidiana.
4. Cuando sobre un mismo hecho hay dos teorías, es que una de ellas es falsa: la ciencia acabará demostrando cuál de ellas es la verdadera.
5. Los científicos son personas muy inteligentes, pero un tanto raras, que viven ncerrados en su laboratorio.

POZO, J.I., GÓMEZ, M.A., Aprender y enseñar ciencia (2006), Ed. Morata, Madrid.

Son sólo cinco de las nueve creencias inadecuadas que proponen los autores (uno psicólogo y el otro químico). Mi pregunta es, ¿podrías decirme por qué es inadecuada cada una de estas creencias? A veces hablo con gente que ama las ciencias y tiene estas creencias aferradas en lo más profundo de su alma.

Invertir en escepticismo

Creer todo lo que te cuentan es un signo de inmadurez. Negar todo lo que te cuentan es signo de falta de inteligencia. El escepticismo es una postura crítica, una duda metódica que cuestiona afirmaciones infundadas. Es una inversión, nos hace sentir incómodos en ocasiones pero, a la larga, saber que no existen misterios es rentable.

La superstición se debe a que somos animales que buscan pautas, relaciones inmediatas de causa-efecto.
Para completar, el vídeo del que he sacado la frase anterior, de Redes. Aunque no seal el mejor presentador del mundo ni el mejor programa, trae -a veces- gente interesante.

¿Existen las cosas?

Punsent ni me gusta ni me produce repulsión. Está ahí, sé que es un señor que atrae a mucha gente a la ciencia, lo cual es admirable y, por tanto, me veo obligado a transmitir. Pero en este documental, aunque es bastante interesante, tiene un mal comiezo (a pesar de que diga «parece») :

«Hay tanta especulación y tanto esfuerzo en la física moderna que hoy la ciencia parece magia, la ciencia parece atentar contra el sentido común.«

Luego matiza, aunque a la gente la palabra magia le ronda la cabeza, y deja clara su postura:

«Para que no digan luego que la ciencia no va contra el sentido común…«

De alguna manera introduce un concepto muy importante en la física, el ver el efecto de las cosas que no podemos ver con los ojos, es decir, mirar con la mente. Este modo de trabajar te deja una pregunta abierta, ¿existen las cosas que vemos?, ¿y las que no vemos?

Eugene Chudnovsky, el físico tocayo que aparece en el d0cumental comunica un concepto con gran claridad:

«nuestro cerebro […] se desarrolló durante millones de años de evolución biológica para reflejar el mundo y modelar los procesos en este mundo para que podamos adaptarnos mejor. Por lo tanto, si no reflejáramos el mundo exterior correctamente no podríamos modelarlo ni funcionar en este mundo.«

El resto del documental es divulgativo, interesante para quien no conozca bien los estados «clásicos» de la materia, además de una anotación sobre el plasma, y aquí es donde se mete la pata por completo. Se habla en el documental del «cuarto elemento» y que éste es el plasma. A ver, muy bonito, muy filosófico y romántico, en su sentido figurado lo entiendo yo y cualquier adulto que tenga un mínimo de conocimiento de los presocráticos, pero a los chiquillos los lía. En más de una ocasión en visto en pruebas de ideas previas que la tierra y el agua son elementos y cosas por el estilo.

Un poco más adelante Punsent dice una frase que me encandila:

«Andamos sobre nubes de electrones.«

Esto significa que el contacto no existe como nuestro sentido común nos dice, es decir, los átomos de mi mano no están tocando los átomos de las teclas de mi teclado, consiguo activar la tecla porque los electrones de mis dedos repelen los electrones de las teclas.

Y a lo que vamos, lo que dice el título del post.
– Pregunta Punsent: «Vamos a suponer que el mundo, fuera, existe, ¿es una suposición correcta?«
– Responde Eugene: «Es una suposición buena, sobre todo para mí como físico ya que de lo contrario estaría en el paro.«

Uno de los invitados, Sebastián Viera, estuvo hace muchos años en Sevilla, tuve la suerte de recibir un curso de «Enfriamiento a muy bajas temperaturas», o algo por el estilo. Intenta explicar que no se le puede decir a un obrero que no realiza trabajo al llevar una carretilla, por que te mira raro, pero Punsent se queda un poco perdido. Que Punsent no sepa que el trabajo realizado es cero si fuerza y desplazamiento son perpendiculares demuestra que no aprobaría la física de 4º de ESO. Al menos yo lo explico a este nivel, y en 1º y 2º de Bachillerato no se puede sobrevivir sin conocer este concepto.

Observación: la línea entre ciencia y chorrociencias

¿Está la observación cargada de teoría? Es una cuestión de la que ya he hablado por aquí en alguna ocasión y que, la verdad, me obsesiona.

La observación desnuda no existe, para cualquier ser humano que sepa, como mínimo, hablar, la tabula rasa no es una realidad. La observación científica siempre parte de una experiencia previa que le permite al científico establecer relaciones de dependencia entre conceptos aprendidos y hechos observados. La tabula rasa está en estas relaciones y en sus conclusiones.

Tal vez ésta sea una de las esquivas líneas que separa la ciencia de las chorrociencias. Cuando una persona pretende dar una explicación a un fenómeno echa mano, en primer lugar, de sus propios conocimientos. Si no les son suficientes, investigará y experimentará. A no ser que estemos hablando de un crédulo tragatrolas, escuchará una burda explicación y se la engullirá si pretender digerirla.

Qué mejor forma de expresar lo que digo arriba, «Explicación, con x de Mixta». ¿Qué estás viendo?

Vídeo dedicado a Mayma.