Cæteris páribus, frecuentemente escrita como ceteris paribus o céteris páribus, es una locución latina que significa permaneciendo el resto constante. Ceteris significa lo demás o el resto, como en et cétera (y el resto) del que deriva la palabra etcétera. Par significa igual, como en la expresión castellana a la par.
Precisamente este procedimiento puede presumir de ser uno de los precursores del éxito de la física. Es muy común que se analice un experimento manteniedo algunas variables constantes. No es lo mismo que «ignorar algunas variables», pero sí es cierto que se ignoran las variables cuando éstas no afectan al experimento de manera relevante.
A menudo he escuchado barbaridades del tipo «Galileo estaba equivocado», «Galileo mintió», etc. Equivocado está el que dice tales dislates, además de que no ha leído nada de la pluma galileana. Galileo era plenamente consciente de que estaba limitando sus conclusiones a un conjunto de variables, sabía que el aire ofrecía una resistencia. Y es en este punto donde aplicó el ceteres paribus para abastraerse, eliminar el aire y emitir su ley de la caída de los graves. Que por cierto no le vino de la nada, fue un largo proceso que derivó de los estudios arquimedianos del movimiento de graves en los fluidos.
La física tiene esa suerte, juega con los componentes «primeros» de la naturaleza, es capaz de estructurarla, de tomar lo que interesa y de controlar los experimentos. En otras ciencias el estudio se va complicando y, por eso, tardaron más en evolucionar y llegar a una formulación más moderna (piénsese que la química no arrancó del todo con la revolución científica y que la biología ha dado el gran salto en el siglo XX, cuando se ha podido valer de la ciencia y tecnología creada por la física y la química).
Y de las «ciencias» sociales ni hablemos. Qué podemos controlar ahí.
Curiosidades:
- Hay un blog con el título Ceteris Paribus.
- Una resvista de economía de Puerto Rico llamada Ceteris Paribus.
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