Si ves un gnomo, no lo cuentes

Contar que has visto un gnomo es, precisamente, más inútil que la "g" de gnomo. Así de sencillo. De vez en cuando hago búsquedas en yahoo respuestas porque se encuentran cosas divertidas. Aquí una chica pide ayuda para comunicarse con duendes y otras criaturas.

 Fuente: yahoo respuestas

 

Lo cierto es que si alguna vez te pasa algo así y no eres capaz de tomar como una opción que estás tarumba, al menos piensa que es una broma de alguien. Al menos yo me lo guardaría. Porque si lo cuentas te arriesgas a que te traten por alguien que abusa de los ansiolíticos...

Deja de preocuparte y disfruta de la vida

El congreso Escépticos 2011 se cerró con la Declaración de L’Alfàs. Abajo la transcribimos completamente y aquí la secundamos. El mundo acabará como tenga que acabar, pero no por intervención divina ni por malas interpretaciones de profetas y visionarios:

Declaración de L'Alfàs

A lo largo de la historia ha habido multitud de agoreros que han preconizado el fin del mundo de forma inminente. Unos fueron tachados de bobos, otros quemados por herejes y unos pocos tratados como reyes. Todos fallaron, por fortuna, en sus predicciones. Muchas de estas cábalas acabaron con sus creadores, pero también con personas inocentes que los creyeron a pies juntillas y llegaron incluso a la inmolación por esta causa. No hay que mirar muy lejos para poner ejemplos de ello, y basta como ejemplo los suicidios colectivos de la secta de las Puertas del Cielo en San Diego, la Restauración de los Diez mandamientos de Dios en Uganda, o el frustrado intento que acabó en matanza en la localidad de Waco (Texas).

En el momento de escribir estas palabras se acerca el apocalipsis predicho por los mayas y una serie de desastres naturales acabarán con nuestro planeta. O, más bien, un fin del mundo anunciado por un guionista de películas taquilleras de Hollywood.

Estamos cansados de los profetas, de los adivinos, de los agoreros. Estamos hartos de que nos quieran tomar el pelo con sus estúpidas cábalas sin fundamento; de sus ínfulas de sabelotodo para sacarnos los cuartos. Hastiados de que usen las noticias de los descubrimientos científicos para engañar a la población, o de que inventen falsas historias sobre civilizaciones desaparecidas.

También denunciamos a los que tienen por oficio la alarma al precio que sea, a los que creen que todo es una conspiración contra la humanidad. Señalamos a los que se creen más sabios que la ciencia, y ponen en peligro la salud de los demás, aplicando técnicas de agricultura obsoletas, eludiendo los avances científicos y sometiéndose a inútiles sesiones de curandería, o impidiendo la protección que ofrecen las vacunas a quienes deberían ser sus bienes más preciados: sus hijos.

Defendemos el uso del pensamiento crítico y la razón. Por suerte, somos conocedores de la fragilidad de la vida en este pequeño punto azul pálido que, como dijo Carl Sagan, es nuestro planeta. Tenemos a nuestra disposición una inmensa colección de conocimientos que nos explican cómo nacemos, cómo vivimos y cómo morimos; cómo ha ido cambiando nuestro planeta de forma, e incluso tenemos modelos muy complejos de cómo puede transformarse hasta el colapso de la civilización humana.

Reivindicamos, pues, nuestro derecho a vivir en paz sin agoreros. El conocimiento nos hace cada vez más libres, pero nos preocupa aquellas personas que son vulnerables a estos mensajes, a vivir con la angustia de este final o, en el peor de los casos, a morir con ella.

Probablemente mañana no será el fin del mundo. Deja de preocuparte y disfruta de la vida.

L’Alfàs del Pi, 8 de octubre de 2011

El mito de la juventud imbécil

[No se van a publicar comentarios que insulten al autor o que descalifiquen el artículo con palabras soeces. Me gustan las opiniones contrarias, pero sin groserías.]

Estamos acostumbrados a escuchar en cualquier contexto que la juventud de hoy no tiene interés por nada, que sólo quiere divertirse, que son incultos, distraídos, hedonistas, etc. A mí este debate me aburre sobremanera, y es que ha existido siempre y siempre existirá. Cuando yo era niño escuchaba los mismos comentarios. Estuve en la universidad y escuchaba los mismos comentarios. Y ahora, la misma cantinela que proviene de gente de mi edad refiriéndose a los adolescentes y estudiantes universitarios. Gente que fue muy joven -no hace mucho- y que sufrió la ira de adultos cerrados; hoy vierten sobre los jóvenes actuales las frustraciones que la sociedad les produce. Me repatea esta actitud, pues la memez no conoce edades.

Y es que estamos rodeados de memos. Ya tengan 18 años o 60 años, sean hombres o mujeres, de izquierdas o de derechas. El problema es que parece más fácil decir que los memos son los jóvenes que pueblan las aulas universitarias. A veces se conoce gente inteersante que merece la pena, una despierta estudiante de Geología me advertía de la desazón que le produce estar en una sociedad de memos (no usó esas palabras, pero las pongo yo porque quiero), una sociedad dominada por los medios de comunicación que nos vende que los jóvenes sólo ven a Belén Esteban, se tragan todas las conspiraciones y no conocen el significado real de la palabra escepticismo. Mi amigo Luis Alfonso Gámez respondía una entrevista en Radio Vitoria que puede dar lugar a malas interpretaciones. Para el capítilo piloto de Escépticos preguntó en un laboratorio de Geología si pensaban que el hombre llegó a la Luna, se sorprendió al ver que ninguno lo sabía con certeza. Sé de buena tinta -porque lo conozco bien- que Luis no generaliza en los jóvenes, sabe que este afan por el negacionismo invade a toda la sociedad sin distinguir colores ni edades. No todos los jóvenes son imbéciles ni todos los adultos son inteligentes. Si algo no saben, tendremos que contárselo, y no lamentarnos de lo paletos que son. He ahí el sentido de la docencia y la divulgación científica. En el caso de que los jóvenes sean imbéciles, ¿no estaremos haciendo algo mal los profesores? Creo que todo este debate nos lleva a la autocrítica, en vez de pasar la pelota a otro bando.Hay jóvenes inquietos, y aquí os traigo un grupo de ellos. Se trata de un equipo de estudiantes de Biología de la Universidad de Sevilla que ha enloquecido (en el buen sentido de la palabra) al meterse en un proyecto de Biología Sintética. Quieren presentar su estudio al concurso iGEM (international Genetically Engineered Machines), del MIT. ¿Qué tiene de especial? Que además de la pequeña ayuda que le proporciona la Universidad se han lanzado a autofinanciar su proyecto mediante donativos. Es una práctica que se lleva algún tiempo haciendo para rodar películas, series o en ONGD's.

Cuentan todo en Lanzanos, pero aquí os dejo la idea del proyecto, porque es bastante ambicioso y parece verdadera ciencia ficción (de la que mola). Hay un vídeo en el enlace de Lanzanos que por alguna razón no me carga, merece la pena verlo.

Nuestro proyecto es bastante ambicioso, pero creemos que es asequible. Vamos a construir circuitos basados en conjuntos de distintas estirpes de bacterias, donde cada estirpe cumpla la función de una puerta lógica (los componentes básicos de un circuito electrónico, como AND, OR o XOR). Combinando las estirpes adecuadas, y usando determinadas sustancias químicas como inputs, podemos hacer que una comunidad bacteriana sume números en binario y cualquier cosa que se nos ocurra.

No sólo eso, sino que queremos definir un estándar de programación de circuitos biológicos modularizado: una comunidad de bacterias (varias estirpes interrelacionas) forman un módulo físicamente independiente. La combinación de varios módulos combinados permite realizar operaciones mucho más complejas de las que jamás se podrían conseguir en un medio continuo, ya que la modularización permite el reciclaje de estirpes y de biobits. Para estandarizar este sistema, la clave es estandarizar las sustancias de comunicación intermodulares, y eso es lo que vamos a hacer, definir una sustancia, a la que bautizaremos como Ubbit (de Universal BioBit) que será la sustancia de comunicación entre módulos. Así, cualquier grupo podrá usar los módulos creados por otro grupo y combinarlos con los suyos propios sin necesidad de conocer su funcionamiento interno, sólo hace falta que ambos se acojan al estándar Ubbit.

¿Sigues pensando que la gente joven es imbécil? El que nace memo es memo hasta que muerte.

La web del proyecto: http://www.arcanumproject.com/