Evolución divertida en clase de sociales

Siempre me ha parecido muy importante abordar de manera adecuada la evolución en clase de sociales en los primeros cursos de secundaria para poder luego profundizar en los últimos cursos, en la asignatura de Biología. El problema es que un mal enfoque en los primeros cursos ocasiona problemas de comprensión al final de la etapa. En este sentido, me parece acertado el vídeo que José Antonio Lucero ha realizado para sus alumnos, pues se trata de un formato que les atrae. Como continuación ha grabado también uno sobre el proceso de hominización. Ahí dejo los dos vídeos que ha colgado en su canal La cuna de Helicarnaso.

Un chimpancé muy científico

Siempre he defendido el palo como primera herramienta científica de la historia de la humanidad. Me encanta esa escena de 2001: una odisea del espacio en la que un simio golpea unos restos orgánicos con un fémur. Creo que Stanley Kubrick supo retratar perfectamente cómo la tecnología es la heredera del uso de las herramientas más básicas que nos brinda la naturaleza.

 

 

En este sentido me ha hecho gracia un vídeo en el que un dron graba a un grupo de chimpancés (ver vídeos de drones te hace pasar un rato curioso). Uno de los chimpancés muestra una actitud muy pre-científica, en su mirada se ve una humana curiosidad y, sin pensarlo, golpea al dron con una rama (¡un palo!). A continuación lo analiza, ¿qué demonios es esto?, se dirá a sí mismo. Se trata de un grupo de chimpancés del zoo de Arnhem Burgers (Países Bajos) y el vídeo lo cuelga Wall Street Journal. Me viene una pregunta, ¿puede convertirse a un chimpancé en científico?

 

 

Nos engañaron con MacGyver

En el mundo de la divulgación científica es muy típico hablar de lo mal que quedan aquellas explosiones de naves espaciales en el espacio, pues en el vacío el sonido no puede transmitirse. Podemos irnos a la situación opuesta, ¿qué ocurre con todos esos vídeos musicales que se grabaron en lugares donde había distintos sonidos? Esos sonidos han sido silenciados, ya sean por considerarse desagradables o simplemente porque se consideran ruido. Mario Wienerroither se ha encargado de tomar muchos de estos vídeos y dejarlos con sus sonidos originales, los que muestran las propias imágenes. En su canal de youtube puedes ver una cantidad abrumadora de estos vídeos. Desde el mítico I want to break free (puedes oír, por ejemplo, la aspiradora), pasando por el vídeo de la bolita de Miley Cyrus y llegando a desmitificar series de nuestra infancia, como el coche fantástico y nuestro físico de referencia, MacGyver. Como dicen en The Daly Dot, Wienerroither no odia la música, ama el sonido. Disfrutadlo.

El método científico en doce minutos

José Manuel Gómez Soriano es profesor de Universidad de Alicante y ha realizado este estupendo vídeo como lección inicial para su curso Nuevos retos en las Tecnologías del Lenguaje Humano. Se trata de explicar en qué consiste el método científico, qué es ciencia y qué no es ciencia, cuál es el comportamiento científico y cuál es el pseudocientífico. Expone un par de ejemplos históricos muy interesantes. Merece la pena.

La ciencia no es más que una receta para evitar que nuestros propios prejuicios o creencias nos impidan llegar a un conocimiento objetivo.

Neil Armstrong no da entrevistas: chorrada desmontada

Me acaba de llegar amablemente vía facebook por un contacto el artículo El primer hombre que pisó la Luna rompió el silencio. Se trata de Neil Armstrong y es un bulo por desgracia extendido y que se desmiente en mi libro La conspiración lunar ¡vaya timo!

La noticia tiene un título engañoso e incierto que lleva a la confusión y alimenta la conspiración. Una pena, pues el medio donde sale suele interesarme en sus contenidos y sus formas. Estamos a 24 de mayo de 2012, sin embargo, abajo inserto una entrevista realizada en mayo de 2009. Armstrong no solo ha dado entrevistas si no que es un reconocido conferenciante y divulgador de la carrera espacial.

Niños borrachos y el declive de la ciencia

Una de las últimos mitos que han metido en la cabeza de mis alumnos es que tomar un cucharada de aceite antes de beber alcohol te convierte en una especie de superhombre que no se emborracha. Se les insinuó que podían beber todo lo que quisieran sin preocuparse de estar mareados, una propuesta del todo disparatada. Decir esto a adolescentes siendo adulto es, cuanto menos, una irresponsabilidad. Por suerte, la mayoría de mis alumnos están entrenados para el pensamiento crítico y dudaron -lógicamente- de esta afirmación. La única parte de verdad que tiene este mito es que retrasa un poco los efectos del alcohol, simplemente porque la absorción es más lenta, punto. Pero no elude la entrada de alcohol en el organismo. Lo cierto es que beber alcohol en cantidades masivas es perjudicial para la salud, lo mires por donde lo mires.

Fuente: sonicando.

Uno de los problemas de un país que realiza recortes en ciencia es que, a la larga, redunda en la educación de sus ciudadanos y son más las personas que recomiendan a niños y adolescentes barbaridades como las de arriba. Un país sin ciencia es un país inculto. Un país sin ciencia es un país enterrado en los mitos. Un país de estas características pretende hacer ciencia con cero plazas, lo cual es impracticable. El vídeo que nos regala sonicando muestra cómo es la ciencia que se hace con cero plazas:

Cero Plazas from Felix G. on Vimeo.
 

 

Del Mito a la Razón: el documental completo

En Ciencia en el XXI estamos de fiesta por la publicación libre del documental «Del mito a la razón». Ya hemos hablado de este trabajo en otra ocasión. En este caso sólo queríamos insertar el documental por este sitio y felicitar una vez más a Rubén Lijó.

Lo puedes encontrar en otros muchos lugares, pero el sitio original es Hablando de Ciencia.

Homeopatía y el ‘amimefuncionismo’

En cualquier conversación te encuentras con gente que dice «a mí me funciona» cuando se habla de homeopatía. Es el denominado amimefuncionismo. Hoy traemos el capítulo Homeopatía de la serie Escépticos. Lo que no terminan de entender los amantes de la homeopatía es que de ninguna manera está demostrado que funcionen los remedios homeopáticos. Tal vez funcione el tratamiento del homeópata, tal vez funcione el ambiente relajado al que se someta el paciente, tal vez funcione cualquier otra cosa relacionada con el proceso, etc., pero no los remedios en sí, no las pastillitas de azúcar que venden como medicina.

En medicina entran en juego una gran cantidad variables y es por eso que se hacen interminables ensayos clínicos, por acotar el blanco del remedio y entender su acción. Cuando se hace un estudio científico es imprescindible aplicar el ceteres paribus, es decir, estudiar una variable mientras se controlan las demás para que no afecten en los resultados. Por ejemplo, si dejamos caer un cuerpo, no es buena idea hacerlo un día de viento, pues podemos pensar que los objetos en un campo gravitatorio caen formando curvas. Si hablamos de medicina la cosa se complica, lógicamente, pues es muy difícil controlar los efectos de los medicamentos. Por eso se deben hacer ensayos clínicos de todos los tipos. Los medicamentos convencionales pasan estos ensayos y son conocidos los mecanismos que se producen a nivel molecular. Sin embargo, cuando se trata de remedios homeopáticos, la existencia de estudios de estos mecanismos es nula. Y, por definición, debe ser así. No pueden existir porque en estos remedios casi no hay moléculas del principio activo o no hay ninguna. Es decir, no puede haber una acción si no hay un agente que actúe. No existen estos estudios, punto. Los únicos estudios -publicados sólo en revistas sobre homeopatía- son a nivel anecdótico, es decir, se centra en la respuesta en el paciente. Esto significa que la causa del efecto que se quiere probar no tiene por qué ser el remedio homeopático. Puede ser cualquier otra cosa. Ceteres paribus.

En este sentido el paciente cae en la falacia post hoc ergo propter hoc. Lo cual me recuerda a la investigación de la cucaracha. Esta falacia consiste en relacionar una un efecto con una causa, ya sea por proximidad física, temporal o por simple error de conocimiento. Y no se trata aquí de decir que el paciente es tonto, ni mucho menos, pues cae en esta falacia por necesidad, no por falta de sustancia gris. El que está enfermo o tiene un ser querido enfermo necesita agarrarse a algo. El ejemplo típico que ilustra esta falacia es:

1. El gallo siempre canta antes de la salida del sol.

2. La salida del sol es provocada por el canto del gallo.

El ejemplo no es baladí. Pensemos en los hombres de hace 10 000 años. No conocían los movimientos planetarios, ni podrían imaginar lo que es un planeta. No es ninguna banalidad pensar que ellos pudieran llegar a esa conclusión. De hecho, este tipo de falacias son el punto de partida del pensamiento mágico en general. Si hoy un 38 % de la población española -como se dice en el documental- consume o ha consumido homeopatía se debe a la gran crisis de valores que caracteriza al siglo XXI. Nos hemos quedado huérfanos, sin creencias en las que agarrarnos. Necesitamos nuevas brujas, magos y hechiceros.

Os dejo ya con el capítulo Homeopatía. Os recuerdo que el director de esta serie es José Antonio Pérez y su presentador es Luis Alfonso Gámez. Mis felicitaciones además a Juan Ignacio Pérez, que aparece entrevistado en torno a su Cátedra de Divulgación Científica de la UPV.

NB: En este artículo se ha hablado con respeto y consideración, por tanto, no se publicarán comentarios insultantes ni subidos de tono.