La biología estudia la vida en todas sus escalas, desde las moléculas y las células hasta los organismos y los ecosistemas. En esta categoría encontrarás investigaciones y descubrimientos sobre genética, evolución, microbiología, biodiversidad, fisiología y los procesos que permiten comprender cómo funciona y cambia la vida.
Una decisión no empieza únicamente en el cerebro. Cambiar voluntariamente el ritmo respiratorio modifica la actividad cardíaca y puede alterar el peso que damos a una posible recompensa.
Construir la corteza cerebral exige algo más que activar genes en el momento adecuado. Un atlas del metabolismo humano muestra que la manera en que las células procesan la glucosa también puede orientar aquello en lo que acabarán convirtiéndose.
Los árboles combinan información sobre la gravedad con señales procedentes de la forma de su propio cuerpo. Un experimento con álamos permite ver cómo esa información acaba convertida en fuerzas capaces de corregir un tallo curvado.
Nuestro cerebro necesita años para completar procesos que en otros mamíferos transcurren en semanas. Un estudio encuentra parte de la explicación en unas copias genéticas surgidas durante la evolución humana y en unas células que rara vez protagonizan esta historia: las microglías.
Los cromosomas actuales todavía conservan rastros de una organización surgida hace más de 700 millones de años. Miles de genomas permiten ahora seguir cómo esos fragmentos ancestrales se fusionaron, separaron y mezclaron hasta producir arquitecturas propias de cada linaje.
Cientos de genes se han relacionado con el autismo, pero conocer sus nombres era solo una parte del problema. Un nuevo mapa de interacciones entre proteínas permite seguir el rastro desde algunas variantes genéticas hasta procesos concretos del neurodesarrollo.
Las ocho horas parecen una medida objetiva del descanso, pero su historia, nuestra biología y la forma en que dormen otras sociedades dibujan un sueño humano mucho más variable.
Nuestros sentidos entregan al cerebro mucha más información de la que puede conservar. Barrett y Miller proponen que categorizar forma parte del propio proceso con el que ese exceso de señales adquiere significado.
Una abeja hace vibrar la flor y miles de granos salen despedidos. La geometría de un diminuto poro determina buena parte de lo que sucede a continuación.
Siete preguntas al día durante diez jornadas permitieron seguir algo difícil de capturar a posteriori: qué ocurre entre sentir el impulso y terminar arrancándose el pelo.