Los cromosomas actuales todavía conservan rastros de una organización surgida hace más de 700 millones de años. Miles de genomas permiten ahora seguir cómo esos fragmentos ancestrales se fusionaron, separaron y mezclaron hasta producir arquitecturas propias de cada linaje.
Una abeja hace vibrar la flor y miles de granos salen despedidos. La geometría de un diminuto poro determina buena parte de lo que sucede a continuación.
Un problema al localizar ballenas mediante sus llamadas conduce a una cuestión inesperada: qué significa realmente que una onda viaje a determinada velocidad y dónde entra en juego el límite de Einstein.
Conocer la posición de cada especie en una cadena alimentaria parece insuficiente para reconstruir todas sus conexiones. Un nuevo método muestra cuánta información permanece escondida en esos números.
El 20 de agosto de 1897, Ronald Ross encontró doce extrañas estructuras pigmentadas en el estómago de un mosquito. El hallazgo fue decisivo, aunque la demostración de la transmisión de la malaria todavía necesitaría nuevos experimentos.
Inevitable no recordar a Daniel Kahneman. Dos cíclidos que comparten hábitat, capacidades visuales y preferencias reaccionan de forma muy distinta cuando elegir exige atender a varias características a la vez.
Una hormiga que recorre un espacio cerrado deja tras de sí algo más que un camino irregular. Sus carreras, pausas y cambios de dirección contienen patrones que pueden estudiarse con herramientas nacidas en la física de partículas y los procesos aleatorios.
Un ciliado hallado en sedimentos de Gabón alberga bacterias y arqueas que convierten su interior en una comunidad metabólica capaz de orientarse por el campo terrestre.
Un gusano altera el destino de los grillos que parasita y, con ello, abre una ruta insospechada para que nutrientes esenciales pasen del bosque al arroyo.
Una colmena no necesita órdenes para organizarse. Un modelo matemático revela cómo las diferencias entre exploradoras y obreras prudentes sostienen su eficacia colectiva.