
«No, no, yo nunca adivino. Es un hábito escandaloso; destructivo de la facultad lógica», Sherlock Holmes en El signo de los cuatro, A. C. DOYLE.
Adivinar consiste en aceptar una respuesta sin haber reconstruido el camino que conduce hasta ella. Deducir, en cambio, exige observar, relacionar indicios y descartar las explicaciones que no encajan. Puede que ambas cosas lleven alguna vez a la misma conclusión, pero solo una permite justificarla.
La frase de Sherlock Holmes resume así una idea esencial del pensamiento científico: no basta con acertar. Una conclusión adquiere valor cuando puede sostenerse con razones, pruebas y un proceso que otros también puedan examinar.

Buenas Eugenio. Creo que, en realidad, nuestro cerebro, como también las redes neuronales artificiales, son muy eficientes en tomar decisiones con mucha falta de información. Sin esa cualidad no podríamos tomar ninguna decisión porque siempre nos faltan datos necesarios para tener certezas. La frase es divertida, el personaje genial y el escritor estupendo (tú eres majete también)… pero no hay que endiosar la lógica formal. Un abrazo
¡Hola Javier! Me alegra verte por aquí. Fíjate que en realidad habla de lógica en sentido genérico, no de lógica "formal". En cualquier caso, tienes razón en algo, no hay que endiosar nada de nada. Abrazos