La verdad sobre las neuronas espejo: en dos frases

Actualización: esta entrada viene a colación de un texto publicado en un blog (no voy a dar el enlace para no ofrecerle tráfico) en el que se dice meridianamente claro que el documental que sigue sirve como prueba de existencia de la telepatía. El documental no es malo y, de hecho, se habla en términos científicos. Mi crítica no es tanto al documental sino a las interpretaciones que se hacen.

Expresiones como «mentes conectadas» no son más que formas poco prosaicas de hablar de la empatía o aprendizaje por imitación. No son, para nada, frases afortunadas y que digan la verdad, si hacemos caso a las definición de conectar. Es algo que podemos escuchar en el documental Mentes conectadas sin brujería, de REDES, con un título aún menos acertado. Puede parecer más propio de un becario en la sección de ciencias de un periódico nacional que de un divulgador científico. Sin embargo, cuando uno ve el documental queda más que patente que no trata de mostrarnos que nuestras mentes están conectadas en el sentido telepático. Se entiende que en este tipo de programas tengan que bajar el nivel del discurso científico para que todos puedan entender. De hecho el documental es bueno, claro y nada pseudocientífico. Si hablo de todo esto que viene abajo es porque en algunos lugares de internet están sacando las cosas de quicio al afirmar que este documental prueba la existencia de la telepatía. Qué barbaridad.

Las dos frases. Las neuronas espejo son un tipo de neuronas que se activan cuando un individuo copia la actividad que está viendo (es como un reflejo, de ahí el nombre de neuronas espejo). Son por tanto, las responsables de la empatía o el aprendizaje por imitación, por poner los dos ejemplos más populares.

Estas neuronas copionas están en el área de Broca y en la corteza parietal. Son el producto de la evolución. Precisamente, la existencia de este tipo de neurona contradice la existencia de los poderes psíquicos, la telepatía u otros. ¿Por qué? Muy sencillo. Los miles de años de evolución nos han preparado para sobrevivir en grupos sociales: o te adaptas al medio (tu grupo) o no sales de los 2 meses de edad. Por tanto, sólo los que eran capaces de copiar (literalmente hablando) a sus congéneres han conseguido vivir una serie de años y, lo más importante, tener descendencia transmitiendo así sus genes. Si la telepatía (en el sentido de pensar algo, con los ojitos cerrados, en distintas habitaciones, etc.) hubises existido alguna vez nunca jamás la habríamos anulado de nuestras habilidades, pues representa una ventaja enorme frente a otros individuos. ¿Te imaginas lo óptima que sería una cacería hace 75 000 años sin tener que decir palabras, sólo indicándonos las cosas mediante el pensamiento, sin mirarnos, en la distancia? Claro, siempre habrá alguien que diga que cuando miras a Fulanito a los ojos sabes si está triste o no. ¡No me digas!, qué descubrimiento. Se llama empatía, conocer a la persona o tener experiencia interpretando semblantes o dinámicas corporales. Ahí es nada.

El asunto de la evolución puede entenderse bien con un experimento que Marco Iacobi describe en su libro La neuronas espejo. Empatía, neuropolítica, autismo, imitación o de cómo entendemos a los otros:

Tomemos el experimento de la taza de té con el que soñé hace unos años y que describiré en detalle más adelante. Los participantes del ensayo miran tres videoclips que muestran el mismo movimiento sim- ple: una mano que toma una taza de té. En uno, el movimiento no está inserto en ningún contexto. Sólo se ven la mano y la taza. En otro, los participantes ven una mesa desordenada, llena de migas de galle- tas y servilletas sucias: claramente, la finalización de una merienda. El tercer video exhibe una mesada muy prolija, al parecer preparada para tomar el té. En los tres videoclips hay una mano que alcanza una taza de té. No sucede nada más, de modo que la acción prensil que observan los participantes del experimento es siempre la misma. La única diferencia es el contexto.

¿Las neuronas espejo del cerebro de estos participantes notan la di – ferencia entre los contextos? Sí. Cuando el participante observa la escena de tomar la taza desprovista de todo contexto, las neuronas espejo presentan el grado más bajo de actividad. Se activan más cuando el participante observa cualquiera de las otras dos escenas y desplie- gan el mayor nivel de actividad cuando miran la escena prolija. ¿Por qué? Porque beber es una intención mucho más fundamental para nosotros que limpiar. Hoy en día, el experimento de la taza de té es muy conocido en el campo de la neurociencia, pero no se trata de un resultado aislado: existen numerosas pruebas empíricas que sugie- ren que el cerebro es capaz de reflejar de manera especular los aspec- tos más profundos de las mentes de los demás –la intención es sin dudas uno de tales aspectos– en el grado ínfimo de una sola neurona. Ello es increíblemente asombroso. Igualmente asombrosa es la hol- gura de la simulación. No necesitamos hacer inferencias complejas o recurrir a complicados algoritmos. En su lugar, hacemos uso de las neuronas espejo.

En el documental de REDES en ningún momento se habla de telepatía ni del ratoncito Pérez. Es muy sencillo de entender, a ver si nos enteramos: para demostrar científicamente la existencia de algo hay que demostrar SU EXISTENCIA, no aprovecharnos de lo que dicen algunos científicos, tergiversarlo y sacar NUESTRAS PROPIAS CONCLUSIONES. ¿Alguien puede decirme en qué momento del documental de abajo Marco Iacoboni habla de telepatía?

Esta es la razón por la cual huyo de los titulares de este tipo (Mentes conectadas sin brujería), los cuales yo mismo he sufrido en multitud de entrevistas que me han realizado, sacando mis propias frases de contexto y poniéndome en un aprieto. Detesto el «Eugenio, usted dijo…», ¡cuándo dije eso! Este tipo de titulares son poéticos y enganchan al lector, pero el problema es cuando el lector no alcanza un grado intelectual adecuado y se toma las frases al pie de la letra.

Los divulgadores debemos ser cuidadosos con las palabras, medirlas en cada momento, porque, por desgracia, no todos tenemos la formación epistemológica adecuada y podemos inferir resultados inadecuados, cayendo en las espantosas garras de la pseudociencia. La filosofía de la ciencia debería estar presente en los temarios de secundaria, ¿no crees?

11 pensamientos en “La verdad sobre las neuronas espejo: en dos frases

  1. Eugenio: si en ningún momento del documental se habla de telepatía lo único que criticas es el titular. Y todo por el hecho de que a ti el término "conectadas" te remite a la telepatía. Con todo el respeto, creo que tu crítica está un poco traída por los pelos. Que estamos "conectados" por la empatía a mí me parece una metáfora más que un intento de manipular. Y la coletilla "sin brujería" es un intento de advertir al espectador de que no se trata de ese tipo de gilipolleces. Por otro lado, he visto el vídeo y me parece impecable, creo que ves fantasmas donde no los hay.A lo mejor es que me he levantado con las neuronas espejo poco activas.Saludetes 🙂

  2. aberron, en un blog se habla de que este documental es una prueba de que existe la telepatía, por eso lo comento (voy a actualizar y dejarlo claro). No conoces la historia, así que te mando un correo. No seré yo el que ponga un enlace a ese blog.El documental no me parece malo, para nada.

  3. Coincido en lo engañoso de algunos titulares y cómo quizás alguna gente hace una lectura extremadamente sencilla de los mismos. Éste probablemente sea un ejemplo de ello; con el verbo conectar no muy bien utilizado en el titular y con el blog que mencionas y no enlazas como muestra de mala interpretación.Un saludo.

  4. Comentario jocoso. Como dice un amigo: la culpa la tiene la ciencia. Según él toda esta gente hace 50 años podría haber muerto antes de nacer, durante el parto o antes de cumplir los cinco años, pero gracias a los avances de la medicina, hoy están entre nosotros balbuceando tonterías. Un poco eugenésico parece pero no deja de ser un comentario jocoso. No te hagas mala sangre Eugenio, en definitiva es perder el tiempo.

  5. No he visto ese documental así que no puedo opinar sobre su contenido, pero hablando más allá de ese caso específico, estoy de acuerdo con lo que dices sobre el espinoso tema de las interpretaciones que se hacen, a veces mostrando las cosas desde un ángulo engañoso, a lo que se suma el asunto de cómo se titula, usando palabras y expresiones tendenciosas o que por ganar audiencias se alejan de lo que es el contenido, entonces uno entra a leerlo y descubre que no es lo que el título adelantaba. En la divulgación, aprovechando la complejidad alcanzada hoy por las ciencias, algunos pícaros intentan darle gato por liebre a la mayor cantidad de lectores posible.

  6. Hablando de neuronas, yo debo de tener las encargadas de la visión desconectadas porque he pasado por esta entrada sin darme cuenta de ella durante varios días. :DCreo que hay que tener cuidado con los titulares empleados en la divulgación científica porque no es bueno dar pié a malas interpretaciones.

  7. Hola: Me tiene sin cuidado la pseudociencia, lo que me llamó la atención es que iguales el fenómeno de las "neuronas espejo" -por demás pésimo nombre- con reflejo y copia. Uno de las cosas que demuestran las investigaciones de neuronas espejo es que la imitación no se parece en nada a un reflejo osteotendinoso, o ¿hablas de un reflejo especular? Reflejo tiene una historia larga en fisiología y psicología, de hecho es una reliquia conceptual de los tiempos en que el cerebro se concebía mecánicamente.Por cierto, "conexión" es un término bastante usado en nuerociencias, creo. No puedo imaginar que pensarás de términos que usan los neurocientíficos aún más metafóricos como red, ensamble, navegación…

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