Por qué sí hay que hablar de creacionismo y demás chorrociencias en la escuela

[Blog en pruebas. Es posible que las entradas y los comentarios se borren en unos días. La entrada original está en http://www.cienciaxxi.com/2011/09/por-que-si-hay-que-hablar-de.html]

 

En un laboratorio se dan normas de seguridad para explicar qué no se debe hacer para evitar ciertos accidentes. Razonadamente. No se oculta lo malo, se divulga.

El asunto es idéntico. En la escuela no se debe considerar tabú la palabra creacionismo o decir que el creacionismo es una pseudociencia y punto. Hay que explicar por qué. Y hablar de su historia, cómo surgió, de dónde, por qué, debido a qué necesidades, por qué duró y dura. Etc.

Se habla mucho que en tal o cual país explican el creacionismo en la escuela. Por supuesto que explicarlo como una doctrina es una aberración horripilante que nos lleva al medioevo, sería como explicar el geocentrismo copernicano como una verdad absoluta. Sin embargo los profesores de física hablamos de geocentrismo cuando se habla de la historia de la cosmología, del mismo modo que se habla del modelo atómico de Dalton. Hay que saber para poder defender las ideas más verificadas. La información es poder.

Lo mismo con la homeopatía, y a por este asunto viene esto. Me encuentro este comentario (sin tildes) en una entrada:

[sic]

No sé ya cómo explicarlo: LA HOMEOPATÍA NO TIENE NADA QUE VER CON LA HERBORISTERÍA. Pero nada de nada. Qué pesadez, sólo son necesarios 2 minutos para enterarse de que no son la misma cosa.

  • La herboristería se centra en el uso de plantas medicinales y éstas tienen principios activos que sí hacen efectos reales sobre los organismos vivos. La medicina moderna (hablamos en concreto de productos farmacéuticos) toma algunos principios activos directamente de estas plantas o busca la forma de sintetizarlo. El uso de las plantas medicinales es milenario y el descubrimiento de cada remedio se estima que podría haber sido casual, mediante ensayo y error. Tiene un respaldo científico.
  • La homeopatía se basa en la dilución hasta la nada de un principio activo, de tal modo que cuando tomas el remedio no existe ninguna molécula del principio activo. Nos se dan razones para pensar que el agua que estuvo en contacto con el principio activo mantiene el recuerdo de que estuvo con él y que por eso nos cura. Más que nada porque sería una memoria selectiva, ¿por qué no recuerda el agua que estuvo en contacto con la caca de un dinosaurio o que formó parte de una nube tóxica? El único efecto es el placebo y no es milenaria, comenzó en el siglo XIX. No tiene respaldo científico.

«Pero a mí me funciona...». Vale, cascarón de huevo.